Testimonios
 

Denuncias

15 de Julio de 1983. A través de una conferencia de prensa, los Comités de Base de Derechos Humanos dan a conocer denuncias y testimonios de las violaciones a los derechos humanos.

 

Denuncia de vecinos de la población La Victoria:

El Comité de Derechos Humanos de Villa La Reina, denuncia que efectivos policiales proceden a practicar detenciones arbitrarias a los pobladores de las diferentes poblaciones de Villa La Reina, durante la noche, como represalia por su participación en las justas jornadas de protesta pacífica que se han efectuado.

Queremos denunciar que en la noche del 12 del presente, fuerzas de carabineros entraron a la población lanzando bombas lacrimógenas por todas partes. Posteriormente, en una actitud de amedrentamiento y provocación, comenzaron a lanzarlas dentro de los domicilios, indiscriminadamente, sin motivo alguno, sin respetar a ancianos, mujeres ni menores de edad.

Uno de nuestro vecinos, denunció a nuestro Comité que su hogar, donde hay seis niños menores de 6 años y dos mujeres embarazadas, la situación se hizo angustiosa, por lo irrespirable del ambiente debido a varias bombas que estallaron en el domicilio. Hubo que evacuar de urgencia a uno de los menores, hacía la Posta de Urgencia por encontrarse convaleciente de bronconeumonía.

Denuncia presentada por María Sandoval Rojas de la población La Victoria:

Yo denuncio el asalto a mi domicilio, perpetrado por carabineros el día 12 del presente, a las 19:35 horas. Efectivamente, a esa hora irrumpieron en mi hogar, derribando la puerta de entrada y en el momento en que me adelantaba para averiguar que ocurría, me golpearon a mí y a mi hija casada, que tiene un pequeño de 4 años. Simultáneamente procedieron a golpear a mi hijo casado, que tiene un hijo de un año y a mi esposo. A este junto con golpearlo, lo obligaron a colocarse con los pies hacía arriba y cabeza abajo, contra la muralla. Nos insultaron con toda clase de groserías, las más inimaginables. Al momento de marcharse, nos lanzaron una bomba lacrimógena al dormitorio donde estaban mis nietos, quienes tuvieron serios problemas de comienzos de asfixia.

Espero que este testimonio sea conocido, porque, aparte del castigo físico, fuimos víctimas de la más increíble humillación, dentro de nuestro propio hogar, ante nuestros hijos y nietos.

 

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